• Equipo Kurü Ko

La cesantía lo llevó a innovar, a asesorar al Banco Mundial y hoy quiere escribir la Constitución



Quedar sin trabajo sin lugar a dudas es una situación compleja, más en los tiempos que corren, sin embargo, hay quienes son capaces de convertir esta amenaza en una oportunidad. Este fue el caso Juan Soto, Ingeniero Agrónomo, casado, padre de dos hijos y cuyas raíces están inmensamente relacionadas con la costa curicana, donde su abuelo, y luego su padre, ejercieron como médicos del pueblo en Hualañé, Curepto, Licantén, Lora, Iloca, La Pesca, Lipimavida y su querido Llico, lugar donde reside actualmente.


Fue hace 10 años cuando este exitoso profesional, que se había desempeñado en el sector privado, público, organizaciones sociales y organismos internacionales, perdió el empleo: “El 2010 quedé cesante y tuve la disyuntiva de tocarle la puerta a las empresas con las cuales meses antes me relacionaba desde el Gobierno, en medio de la angustia de abrir los ojos en la mañana y quedar desocupado a las 9 am, con una hija por nacer. En esos días tomé una decisión, buscar la independencia económica para alguna vez poder servir a Chile sin tener que responder a nadie más que al interés general”, relató Juan Soto.


Este ingeniero debió reinventarse con todo lo que implica emprender; destinar tiempo, esfuerzo, dinero y por cierto, asumir el riesgo de fracasar; sin embargo, Juan Soto logró ponerse de pie: “El 2011 como Gerente de la Fundación Ciudadano Inteligente, trabajé junto a muchos para mejorar la democracia chilena, una democracia secuestrada por el dinero, por los intereses de unos pocos que financiaban la política en Chile y actuaban en contra de la gran mayoría, trabajamos contra el lobby sin control, el financiamiento ilegal de campañas políticas y puedo decir con orgullo que hoy tenemos una democracia más sana que en la cual crecí”.


Hijo de un médico y una enfermera, ambos educados en la educación pública al igual que él, Juan Soto cree firmemente en “un Chile que crece y distribuye el fruto de su riqueza”. A su vez, considera la innovación como una de las herramientas más potentes para crecer y eso lo ha demostrado desde que inició su vida laboral, creando empresas de tecnología en el área del software como servicio y ciencias de datos.


“En 2005 me mudé a Argentina para instalar una empresa agrícola chilena, partimos desde cero y sigue operando en ese mercado hasta el día de hoy. El 2008 volví para trabajar en el el Ministerio de Economía, ahí estuve a cargo de temas acuícolas, pesqueros y agrícolas. Entre medio he asesorado hasta el día de hoy al Banco Mundial en materias de innovación pública en Latinoamérica y África y trabajé contra la ley de pesca de Pablo Longueira, que regaló recursos naturales que nos pertenecen a todos, a un grupo pequeño de empresas, indicó Soto.


Destacan también en su currículo un proyecto de tecnología social que derivó en la creación de dos empresas en las cuales trabaja hasta hoy; una de deep learning para bases de datos conversacionales y otra de software como servicio. En 2014 fue Director de Modernización del Estado y Gobierno Digital: “Desde ahí creamos el Laboratorio de Gobierno, un lugar para el involucramiento directo de la ciudadanía en la solución a desafíos públicos, comencé el proceso para la agenda digital 2020, y varias iniciativas relacionadas. El 2015 volví a mi empresa, lugar donde vamos todos a trabajar y hacer la empresa que soñamos”, concluyó.

Hoy este ex cesante, innovador, asesor del Banco Mundial, quiere ser parte del proceso constituyente, pues considera que su historia personal y profesional pueden ser un aporte en la discusión que viene, trabajando por el bien común y la importancia de garantizar tanto los derechos liberales como sociales.


Es una oportunidad histórica para tener una Constitución completamente democrática que nos represente a todos y todas, un pacto social que aborde los desafíos que tenemos cómo país en las próximas décadas, una carta fundamental que se haga cargo de las falencias manifiestas que tiene la actual en la concentración de la riqueza, inclusión de nuestros pueblos originarios, descentralización del país, desarrollo económico de las regiones, diferencias de género, mecanismos democráticos para la participación ciudadana, protección de nuestro medio ambiente”, explicó Juan Soto.


No milita en ningún partido político y al igual que los otros tres candidatos de la lista de independientes por el Distrito 17, Maule Norte, Juan Soto está concentrado en reunir las firmas que le exige el Servicio Electoral para patrocinar su candidatura: “Los partidos políticos no tiene que hacer nada, ellos simplemente eligen sus candidatos, van el 11 de enero y los presentan; si los ciudadanos quieren que vayamos como candidatos independientes, tenemos que juntar las firmas y necesitamos que nos apoyen”, concluyó.

El Servel ha implementado en su página el trámite on line para adherir a las candidaturas independientes (patrocinantes.servel.cl); el plazo para reunir las firmas vence el próximo 11 de enero.

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